Vínculo entre observatorios y comunidad universitaria: ¿por qué importa?

abril 03, 2019 0



Entrevista a Esteban Venegas. “Millones de maestros en Latinoamérica y España no tenían un medio que abordara sus retos laborales y preocupaciones”.
Conversamos con el director del Observatorio de Innovación Educativa del TEC de Monterrey, Esteban Venegas, a puertas del Encuentro de Observatorios de Educación Superior.

1. Su newsletter llega a decenas de miles de docentes y directivos académicos, ¿nos puede contar un poco como fue el proceso para llegar a formar esta comunidad informativa tan masiva? ¿A quiénes se aproximaron en primer lugar? ¿Cómo fueron creciendo el observatorio general desde este punto? Además, cuentan con una gran cantidad de recursos pedagógicos, ¿cómo fue el proceso inicial de su difusión? ¿Cómo hicieron conocido su observatorio en general?
El Tecnológico de Monterrey se encuentra en constante transformación y, en este sentido, en el 2012 crea el Observatorio de Innovación Educativa; unidad de prospectiva, inteligencia y aprendizaje organizacional dedicada al análisis y difusión de las tendencias educativas que están moldeando la educación del futuro. Este proyecto empezó generando dos productos: el reporte semanal (“Lo hacíamos en Outlook”) y el reporte EduTrends, que empezó como presentaciones de Power Point. Estos documentos eran de carácter interno y llegaban solo a los administradores y profesores.  En setiembre del 2013, se apertura el MailChimp, la página web y las redes sociales del Observatorio al público externo. La primera publicación en inglés sigue en noviembre del 2013.
En el Observatorio, trabajan 7 personas a través de ideas fuerza que dirigen su labor. Por ejemplo, se centran en crear y distribuir contenido de calidad (“Content is king”), en hacerlo ágilmente y enfatizar el uso de las redes sociales. Además, se tiene un discurso inclusivo y una oficina internacional localizada en Barcelona; este enlace se basa en la visión estratégica de Barcelona como ciudad educadora y del conocimiento. El observatorio se encuentra en constante adaptación y transformación, pero sin perder de vista la identidad de su público: profesores y líderes educativos. Básicamente, se ha encontrado un nicho: los millones de maestros en Latinoamérica y España que no contaban con un medio que abordara sus retos laborales y preocupaciones.
El Observatorio intenta ser autosuficiente y amplificar el alcance de sus productos logrando alianzas con organizaciones como Santander y Universia. Su línea general fluctúa en la línea media entre la divulgación y la investigación.

2. La construcción de una comunidad docente es un contexto sine qua non para la verdadera reflexión sobre el rol docente, las buenas prácticas y la innovación, los profesores responden de mucho mejor manera a una conversación con sus pares. En ese sentido, su dinámica de EduBits es un recurso invaluable. ¿Cómo así llegaron a la construcción de un banco de notas sobre distintas temáticas docentes? ¿Quiénes fueron los primeros docentes que redactaron estas notas? ¿Cuál es la importancia que le atribuye usted esta comunidad formada? Y ¿Cómo han respondido los profesores antes estos recursos y canales de comunicación?
En el observatorio, se pone la voz del profesor en el centro del análisis y, en tal contexto, los profesores tienen mayor visibilidad. Los recursos pedagógicos tales como EduBits se vuelven aspiracionales.  Los EduBits se concibieron con la idea de compartir experiencias pedagógicas de los docentes del Tecnológico de Monterrey con nuestros lectores del Observatorio de Innovación Educativa en un formato ligero que permitiera a nuestros lectores aprender algo nuevo sin ser especialistas en un tema en particular, motivándolos a generar nuevo conocimiento. Más adelante, esta misma iniciativa se abrió para todos los profesores alrededor del mundo independientemente del nivel educativo (desde preescolar hasta postgrado) que desearan compartir sus experiencias de enseñanza.

3. Las principales funciones que describe en su boletín son las del monitoreo de tendencias, la difusión de la información y el impulso de la innovación educativa en su universidad y el mundo. Tomando en cuenta esto, ¿cuál ha sido la relación que el observatorio mantiene con la Universidad Tec de Monterrey en sus distintos roles (boletín de noticias, analista de tendencias, impulsor de innovación)? ¿Cuál es, en su opinión, el nivel de incidencia que tiene la información que producen en las decisiones institucionales tomadas?
El observatorio brinda servicios de inteligencia para la alta dirección de la institución del TEC de Monterrey. Entre sus aportes, se encuentra su apoyo con el modelo TEC 21, el modelo de aprendizaje institucional; está basado en retos, tiene una estructura flexible y combina la experiencia académica con una vivencia enriquecida memorable.  Otras iniciativas beneficiada por el observatorio son la del Instituto de Liderazgo, la de los Bootcamps (cursos inmersivos de coding y data analytics), el Writing Lab (apoya el desarrollo de la cultura de investigación/ mejoramiento de producción académica) y los diversos MOOCs ofrecidos por la universidad. Además, la herramienta de EduTrends se ha usado para formar profesores en Latinoamérica más allá de las fronteras mexicanas, así como servicios de inteligencia competitiva para la alta dirección de la institución. También, colaboramos en la redacción de documentos para organizaciones externas, como lo fue el caso de ANUIES:  Visión y acción 2030 Propuesta para renovar la educación superior en México

4. Claramente, han llegado a construir una comunidad importante local docente/administrativa de intercambio de información en su universidad y México. ¿Cuál es su perspectiva sobre las posibilidades de esta dinámica de comunidad en un plano internacional? ¿Cuáles cree que serían los principales desafíos de un intercambio de información y experiencias a esta escala? Y ¿cómo ven la difusión de tendencias de educación superior en Americana del Sur (qué experiencias en el continente les ha servido de guía o referente)? ¿Con quienes han llegado a formar una red de colaboración?
La presencia del observatorio en Latinoamérica es considerable y, en definitiva, no se trata de una comunidad meramente universitaria ni nacional. Al día de hoy, contamos con más de 160K suscriptores a nuestro newsletter. Contamos con más de 400K en redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram y LinkedIn). Nuestros sitios web reciben a 100k usuarios al mes. Nuestros reportes EduTrends han sido descargados más de 360K veces. Todos nuestros productos son editados en inglés y español, sin costo, bajo la licencia Creative Commons 4.0. Gracias a esto, en 2017, ganamos el premio a la mejor colección de Recursos Educativos Abiertos otorgada por el Online Learning Consortium.
Creemos que, en general, la difusión de tendencias sobre educación superior en Latinoamérica es muy deficiente en la actualidad, y es un campo en el que existen muchas oportunidades de crecimiento. El observatorio cuenta con alianzas de una gran diversidad de organizaciones e instituciones nacionales e internacionales. Entre estas, se encuentra a la Universidad Abierta de Cataluña (UOC), a la Fundación Telefónica, el Institute for the Future de Estados Unidos (IFTF), el SXSW EDU Conference & Festival, la Universidad de los Andes de Colombia (UNIANDES) y el Mondragon Unibertsitatea y TeamLabs de España.

5. La innovación docente suele ser confundida con la incorporación de nuevas tecnologías y la capacitación de los docentes en su utilización. ¿Cómo podríamos poner más énfasis en el elemento autorreflexivo alrededor del rol del docente (entender que la forma en que se aprende y se enseña ya no es la misma que en las generaciones anteriores)?
Es importante eliminar la idea de que toda innovación educativa tienen que ser tecnológica. Según Rose Luckin, profesora del Instituto de Educación University College London, el rol de la tecnología es de apoyar a las labores docentes, eliminar/automatizar las tareas rutinarias y permitir que los profesores usen sus habilidades y experiencia para guiar la clase. Por otro lado, no podemos dejar fuera del salón de clase a la tecnología, sobretodo, frente a la cuarta revolución industrial. Es necesario que los profesores estén al día en cuanto a capacitación tecnológica. No creemos que la tecnología es la solución “mágica” para resolver los problemas que enfrenta la educación, pero sí una herramienta más dentro del arsenal con el que cuentan los docentes. La adopción de tecnologías de cómputo y comunicación por alumnos cada vez más jóvenes pone en desventaja al profesor que no está al día y que no la incluye en su aula.

Fuentes:

Documento:

Enlaces:


Aviso: Los contenidos de este boletín sintetizan la información y los debates tomados de los medios de comunicación y las investigaciones que se citan al pie. Su contenido no refleja necesariamente la opinión del Vicerrectorado Académico de la PUCP.
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Los mejores sistemas nacionales de educación superior de 2019

abril 02, 2019 0

Universitas 21 (U21) ha publicado su octavo ranking anual de sistemas nacionales de educación superior. Este año, el ranking refleja la educación y capacitación de los ciudadanos de una nación, la contribución a la innovación a través de la investigación y la colaboración con instituciones terciarias y grupos de interés externos.
"Ahora en su octavo año, este ranking único de educación superior, proporciona un análisis rico en datos sobre las características, el impacto, la conectividad y la eficiencia de los sistemas nacionales de educación superior", dijo el profesor Sir David Eastwood, Presidente de Universitas 21. "Estos indicadores van más allá de la comparación tradicional de instituciones de educación superior; refleja los objetivos generales de la educación superior, incluida la capacitación de las personas de una nación, contribuir a la innovación de un país a través de la investigación y facilitar las interconexiones entre instituciones terciarias y grupos de interés externos".
A diferencia de otras clasificaciones universitarias tradicionales, este ranking se diferencia de otros porque evalúa los sistemas de educación superior de un país en lugar evaluar universidades individualmente. El informe, producido por el profesor Ross Williams de la Universidad de Melbourne, incluyó 24 mediciones de desempeño agrupadas en cuatro módulos:
  1. Recursos: públicos o privados, los recursos son una condición necesaria para que un sistema de educación superior funcione bien.
  2. Entorno: este módulo incluyó medidas de autonomía institucional, monitoreo externo del desempeño y diversidad.
  3. Conectividad: número de estudiantes internacionales, publicaciones conjuntas con autores internacionales y con autores de la industria, conectividad web y la opinión de las empresas sobre el alcance de la transferencia de conocimientos.
  4. Producción: el resultado de la investigación y su impacto, el rendimiento de los estudiantes, el número de graduados e investigadores a nivel nacional, la calidad de las mejores universidades del país y la empleabilidad de los graduados.

  1. Según el Ranking U21, los tres mejores países de 2019 son Estados Unidos, Suiza y el Reino Unido; seguidos de Suecia, Dinamarca, Canadá, Singapur, Australia, Finlandia y los Países Bajos.
  2. FUENTE
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¿Cómo escribir un caso académico que sirva como herramienta de aprendizaje?

abril 02, 2019 0
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No hay suficientes casos documentados relacionados a nuestro contexto latinoamericano y, por lo general, terminamos utilizando fuentes sobre dilemas o situaciones de Estados Unidos y Europa.
No es fácil encontrar el caso ideal para impartir en clase. Un caso que sirva para demostrar y poner en práctica la aplicación de habilidades y conocimientos adquiridos por los alumnos. La razón es que no hay suficientes casos documentados relacionados a nuestro contexto latinoamericano y, por lo general, terminamos utilizando fuentes sobre dilemas o situaciones de Estados Unidos y Europa.
La aplicación del Método de Casos como herramienta de aprendizaje es muy útil pues permite a los estudiantes construir su aprendizaje a través del análisis y discusión de situaciones problemáticas reales.
“El tiempo dedicado a escribir un caso académico, es un esfuerzo que trasciende y se ve recompensado, para uso propio y el de otros profesores que decidan utilizarlo en sus cursos”
Sería ideal disponer de una base de datos con casos de estudio cercanos a los estudiantes, donde se relaten situaciones locales de la industria y organizaciones mexicanas y latinoamericanas con las que los estudiantes se puedan identificar. Para lograrlo, debemos buscar maneras de capturar experiencias y dilemas que enfrentan las organizaciones, ONGs, gobiernos, etc., que transmitan un aprendizaje y faciliten el proceso educativo de los estudiantes.
La documentación de casos pudiera parecer un trabajo laborioso, pero en mi experiencia, es un ejercicio muy interesante para el docente o investigador. El tiempo dedicado a escribir un caso académico es un esfuerzo que trasciende y se ve recompensado porque el profesor aprende en el proceso, genera una herramienta propia para su uso y el de otros profesores que decidan utilizarlo en sus cursos.
En este artículo les comparto una guía sobre cómo documentar casos académicos que sean de interés para los alumnos.
  1. Definir el objetivo del caso. Para ello, el profesor debe responder las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que pretendo enseñar utilizando este caso? ¿En qué nivel educativo pienso utilizarlo? En este punto, comienza el proceso de identificación de los prospectos potenciales del caso y los dilemas enfrentados. Esto ayudará al profesor a identificar los objetivos de enseñanza que podría alcanzar. El prospecto del caso, puede ser una empresa, emprendedor o institución, dependiendo del ámbito del escritor y su especialidad.
    La selección de los prospectos es un proceso natural, ya que como docentes, tenemos una amplia red de contactos en el sector, como son, alumnos o ex alumnos que trabajan para empresas u organizaciones que han atravesado por situaciones y decisiones complejas. Sus experiencias sirven como medios para la aplicación de teorías y metodologías que abordamos en clase. En mi caso, la fuente de prospectos proviene de la consultoría a proyectos empresariales de alumnos o exalumnos de la universidad. También, a través de la incubadora de empresas del Tecnológico de Monterrey, donde tengo el placer de colaborar como tallerista y mentor.
    Una vez identificado el dilema o problema de interés para mis alumnos, invito a los potenciales protagonistas del caso a colaborar en la documentación de esta experiencia o situación. El argumento que les doy para animarlos a colaborar es usualmente el acceso que pueden tener a las opiniones de los alumnos y una especie de consultoría, pero muchas veces el mismo emprendedor quiere compartir su historia.
  2. Preparar los datos. En este paso se deben identificar las fuentes de los datos primarios y secundarios. Las fuentes de datos secundarios pueden ser artículos sobre la empresa, entrevistas publicadas, bases de datos en línea. etc. Para los datos primarios, como queremos revisar datos de la empresa, debemos definir primero qué tipo de datos necesitamos (datos internos, financieros, ventas, número de clientes) y también identificar información que nos ayude a contar una historia interesante acerca del dilema. Esta información la tenemos que recopilar nosotros mismos, por eso es importante tener identificado con quiénes vamos a hablar y qué tipo de información y datos les vamos a solicitar.
  3. Identificar a las personas involucradas en el dilema. Es importante destacar que se tienen que entrevistar varias personas para obtener una imagen completa del dilema. Usualmente existen perspectivas diferentes de lo que sucedió en la organización y eso ayuda a que el caso sea más interesante para los alumnos. Un error que podemos cometer como autores, es basar el caso solo en la descripción del emprendedor o protagonista del caso. No debemos olvidar que nuestro objetivo es la publicación del caso y debemos aclararlo con los protagonistas para que sean conscientes de este proceso. No hay nada peor que escribir un caso completo y luego no recibir el permiso para su publicación y uso.
  4. Escribir el primer borrador. Este es uno de los pasos más difíciles en el proceso. Es sumamente importante que el borrador sea breve, con oraciones cortas y subcapítulos frecuentes. Desgraciadamente, el estilo de escritura en Latinoamérica se presta para escribir párrafos largos, con adjetivos y explicaciones innecesarias. En palabras de una de mis alumnas, a los mexicanos les gusta “echarle mucha crema a los tacos” para este objetivo, debemos omitir toda la información que no necesaria para comprender el dilema principal.
    La lógica de la estructura del caso es un metafórico embudo. De lo más general a lo más específico, en otras palabras, del contexto de la industria al problema específico de la organización. Más detalles de cómo estructurar un caso pueden encontrarlos en numerosas publicaciones escritas sobre este tema.
  5. Solicitar retroalimentación para la aprobación del caso. Enviar el borrador con los protagonistas del caso para su revisión y realizar los cambios pertinentes. Este ciclo continúa hasta obtener la aprobación completa del caso.
  6.  “Probar” el caso en clase.  Aplicar el caso en clase y preparar las notas de enseñanza. Las notas de enseñanza es un documento complementario al caso, donde el autor describe cómo utilizar el caso en la clase, para que otros profesores que no conocen a profundidad el contexto, lo puedan utilizar en sus clases en el futuro.
  7. Iniciar el proceso de publicación del caso. El proceso de publicación inicia con la identificación de una revista o base de casos en la cual deseamos publicarlo. Cada revista tiene sus propios requerimientos y procesos. Puede tardar desde un par de semanas hasta meses. Sobre el proceso de publicación lo estaré desarrollando con más detalle en otro artículo.
Los invito a escribir sus propios casos de estudio como herramientas de aprendizaje y combate contra la ignorancia, a fin de  expandir los horizontes de sus estudiantes.

Acerca del autor
Jan Rehak (janrehak@tec.mx) tiene un Doctorado en Administración de Negocios con enfoque en emprendimiento inclusivo. Es profesor de emprendimiento y negocios en el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro. Es investigador candidato del Sistema Nacional de Investigadores CONACYT.
Referencias
Amanda Zantal-Wiener: How to Write a Case Study: Bookmarkable Guide & Template
E. R. Corey, Writing Case Studies and Teaching notes, HBS, 1998
HBS Case Development (online)
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5 propuestas para renovar la educación superior

marzo 26, 2019 0

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La clave para mantener las universidades vigentes es prepararse para cambios estructurales importantes. He aquí cinco ideas para impulsar el cambio.
Foto: Bigstock
Las universidades, como principales órganos del sistema educativo global, siempre han necesitado renovarse para ofrecer a sus estudiantes el desarrollo de competencias que los prepararen para el mercado laboral.
Durante mucho tiempo, los cambios se traducían en una simple actualización de los contenidos, pero sucesos propios del siglo XXI como la llegada del Internet, las redes sociales, y otros avances tecnológicos, nos han llevado a cuestionar si la educación superior necesita cambios más estructurales. Para impulsar estos cambios, es necesario implementar nuevas ideas. A continuación cinco propuestas para impulsar el cambio en las universidades:

1. Adaptabilidad en los programas educativos

El modelo del estudiante que dedica su tiempo exclusivamente a su formación académica está obsoleto. El estudiante universitario actual prioriza el desarrollo de competencias para el mercado laboral, con el conocimiento académico como base.
Con un mercado laboral en constante cambio, un currículo basado únicamente en los programas académicos está destinado a fracasar. Los contenidos educativos necesitan nutrirse directamente de las tendencias en el mercado laboral y balancearlo con las bases académicas de las que se componen los programas.

2. Microcredenciales y nuevos formatos

Rosalía O’Donnell, directora de Talentum Labs de Telefónica, explica para Cotec la necesidad que tiene el mercado laboral de profesionales con perfiles multidisciplinarios que puedan responder rápidamente a las necesidades cambiantes de su rubro profesional.
“Necesitamos cada vez más gente multidisciplinar. Quien desea hacer cosas, quiere saber de distintos lados y no se puede plantear hacer cinco carreras antes de empezar un proyecto”
Nuevas propuestas como las microcredenciales y los MOOC son cruciales para la consolidación de un perfil profesional completo y flexible. Cursos breves con contenidos actuales a demanda de los estudiantes pueden hacer una gran diferencia para mantenerlos vigentes en su vida profesional.

3. Autodidáctica

Hoy más que nunca se cuestiona la enorme inversión que representa una educación universitaria cuando la figura de genio emprendedor, representada por personas como Bill Gates y Mark Zuckenberg, han demostrado que la educación superior no es el único camino al éxito y tampoco es infalible.
Es importante que las universidades reflexionen no solamente sobre los contenidos que ofrecen sino los métodos que pueden usar los alumnos para acceder a ese conocimiento.
“Hoy prácticamente no hay nada en el sistema educativo que no se pueda aprender sin él”
Mariano Fernández Enguita, catedrático de Sociología de la Educación y académico en la Universidad Complutense de Madrid, expresa una postura severa con respecto a la evaluación de la educación superior como recurso educativo.
Sin embargo, denota un problema por parte de las universidades para adaptarse a la oferta de contenidos educativos que implican una menor inversión de tiempo y dinero para obtener resultados similares.
Los cursos autodirigidos y las instancias de educación autodidacta pueden reducir los costos en la producción de contenidos educativos, lo suficiente como para ensamblar programas de medio o bajo costo que puedan competir en el creciente mercado de la educación en línea y la tendencia del “do it yourself” (hazlo tú mismo).

4. Más perfiles de docentes capacitados

Los cambios de las últimas dos décadas han llevado a las instituciones educativas a buscar perfiles de maestros más cercanos al mundo laboral. De ahí se originó la figura del profesor asociado, que es ahora casi la norma en educación superior.
Se trata de profesionales que ejercen su oficio, pero que al mismo tiempo dedican un par de horas a la semana a dar clases. Esta práctica ha presentado algunas áreas de oportunidad y planteado el cuestionamiento de que, experto y docente no son exactamente la misma cosa.
Un profesional puede ser excelente en su trabajo, pero traducir esa experiencia a un producto educativo de calidad, en la mayoría de los casos, requiere formación extra. Ampliar el perfil de los docentes implica abrir las posibilidades a que más tipos de profesionales sean líderes en las aulas, pero será necesario capacitarlos constantemente para enseñarles las bases de un buen proceso enseñanza-aprendizaje.

5. Comunidades de enseñanza-trabajo

El objetivo principal de muchas universidades es preparar a los estudiantes para integrarse al mercado laboral. Tomando en cuenta este contexto, es preocupante la desconexión que existe entre las universidades y las empresas que proveen de empleo a sus egresados.
Los mecanismos de vínculo que se han producido entre ambas consisten primordialmente de bolsas de trabajo y ferias de empleo, sin embargo, no se cuenta con programas de profundidad que evalúen variables como la oferta y demanda de profesionales en los distintos rubros, que calculen cómo la tecnología va a afectar las dinámicas de trabajo y la cantidad de profesionales necesarios en determinada rama laboral, o qué otros campos de trabajo se podrán crear en el futuro que impliquen la necesidad de actualizar la oferta educativa.
No existe una instancia de trabajo conjunto Universidad-Empresa que se anticipe a las fluctuaciones del mercado laboral y mantenga a las instituciones educativas siempre vigentes y listas para el siguiente paso. Una comunidad que produzca esta sinergia se traduciría en grandes beneficios tanto para las instituciones, como para las empresas y los estudiantes que se convertirán en profesionales.
Los modelos universitarios no solamente necesitan actualizarse, es fundamental que lo hagan al ritmo que marcan los avances en el ámbito laboral. Una transición así es una tarea compleja y puede tomar tiempo, pero considerar ideas como las propuestas aquí, pueden dirigir a las instituciones de educación superior en la dirección correcta para mantenerse vigentes.
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Importante: Buscar relación la industria y la educación para la colaboración

marzo 15, 2019 0
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De acuerdo con el director del Centro de Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown, Andrew Carnevale, las habilidades demandadas por la industria están evolucionando más rápido que la educación. ¿Qué pueden hacer las escuelas para seguir el paso? Asociarse con las empresas.
Imagen: Bigstock
Las escuelas deben entender cómo están cambiando la fuerza laboral y las carreras, buscando conocer qué habilidades serán esenciales para preparar a los estudiantes y garantizarles mayor éxito en el futuro. Pero si las habilidades requeridas cambian tan rápidamente, ¿cómo pueden las escuelas y los estudiantes mantenerse al día? Uniendo fuerzas con las industrias.
De acuerdo con Achieve, una organización sin fines de lucro, el 62 por ciento de los empleadores piensa que las preparatorias están haciendo un mal trabajo al asesorara sus alumnos para ingresar a la universidad o elegir una carrera. Sin embargo, piensan que involucrarlos con empresas puede exponerlos a la realidad de la vida laboral y mostrarles las habilidades que usarán y conocerán el campo ellos están considerando elegir.
Andrew Carnevale, director del Centro de Educación y Fuerza Laboral de la Universidad de Georgetown, explica que la idea detrás de las asociaciones con la industria ha existido desde los años 80, pero hoy es más fuerte que nunca. "Las necesidades de habilidades cambian, y si el cambio afecta a un número significativo de trabajadores, se reintegrará al sistema educativo", dijo Carnevale.
Las colaboraciones con la industria presentan una oportunidad para crear planes de estudio, ayudar a las empresas a satisfacer sus necesidades e identificar las brechas de habilidades que pueden cerrarse con estas alianzas, por lo que se ha vuelto tan popular en los últimos años.
Además, estos programas deben ser un puente entre las necesidades de los empleadores y los estudiantes o futuros empleados. Permitiendo que el estudiante tenga movilidad y habilidades transferibles que se pueden aplicar en diferentes trabajos o industrias. Esto puede representar un desafío para las empresas que buscan empleados y estabilidad a largo plazo.

El ejemplo de Kentucky

En Kentucky existen numerosas iniciativas para reunir a educadores y empresas, lo que convierte al estado estadounidense en un gran ejemplo del impacto de unir fuerzas con la industria.
Uno de los programas más recientes es el Instituto Ignite en el Centro de Innovación de Roebling, que comenzará el próximo ciclo escolar. El instituto permitirá a estudiantes, de grados 9 a 12, realizar un aprendizaje colaborativo basado en proyectos STEAM con una metodología de casos reales de la industria. El objetivo de esta metodología es enseñar habilidades blandas mediante el aprendizaje práctico.
Otro programa, llamado NAViGo, planea capacitar a los estudiantes, indefinidamente, revisando los planes de vida de cada uno y abordando las deficiencias detectadas en ellos. Tras descubrir que las tasas de graduación mejoran cuando los alumnos llegan al segundo semestre, NAViGo les proporciona entrenadores de Corporex, un desarrollador local, incluso durante las vacaciones de verano, para ayudarlos a alcanzar el éxito.
Además, desarrolladoras de fuerza laboral, como Grow NKY, han mostrado resultados regionales cada vez mayores en estudiantes de preparatoria que buscan obtener créditos universitarios, mejores calificaciones y encontrar un trabajo después de graduarse.
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La calidad educativa es un tema en revisión

marzo 12, 2019 0

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La creciente necesidad de mejorar los modelos educativos obliga la revisión del concepto Calidad Académica para dar oportunidad al término Idoneidad Educativa.
Actualmente el concepto “calidad educativa” se rige con reglas que son establecidas por un órgano gubernamental mismas que deben ser seguidas por los docentes en el aula; mientras más reglas sean observadas, “mayor” será la calidad académica; todo ello sin considerar los diversos contextos enfrentados por el docente.
La calidad académica se percibe como una práctica industrial, en donde el diseño de los currículos sienta las bases para un proceso enseñanza-aprendizaje ideal. El cumplimiento del 100% del currículo por parte de los docentes se puede verificar utilizando los resultados de pruebas estandarizadas internacionales, exámenes departamentales, por el desempeño de los alumnos reflejado en sus calificaciones finales, por los premios académicos (individuales o grupales) logrados por los colegios entre otros. 
“La calidad académica se percibe como una práctica industrial, en donde el diseño de los currículos sienta las bases para un proceso enseñanza-aprendizaje”
Sin embargo, desde el punto de vista de investigadores como Marco Murueta, la crisis social y económica a nivel mundial es causa y efecto de la crisis educativa mundial. Por ello la creciente necesidad de mejorar los modelos educativos; y en particular la obligación de revisar el concepto Calidad Académica y dar oportunidad al término Idoneidad Educativa. Este concepto fue presentado por el  Dr. Vicenç Font de la Universitat de Barcelona en la conferencia “Criterios Valorativos y Normativos en Didáctica de una Disciplina Científica”, derivado del trabajo de investigación realizado por un grupo de profesores donde reflexionan sobre los criterios de calidad o idoneidad en la práctica docente, en el cual se busca empoderar al docente en la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje, sustituyendo las reglas por principios, cuyo peso puede variar dependiendo del contexto de su aula.   
“Los Principios Normativos, a diferencia de las reglas, se rigen por un peso asignado por el docente, dependiendo de la situación de su aula”
A diferencia del concepto Calidad, la Didáctica es el centro de los procesos de enseñanza-aprendizaje, teniendo dos demandas principales:
  1. Comprender los procesos de enseñanza aprendizaje de cada disciplina.
  2. Guiar en la mejora de los procesos de enseñanza-aprendizaje de cada disciplina (valoración y mejora).
Estas dos demandas son compartidas por directivos, expertos normativos y docentes. En particular, la segunda demanda implica Principios Normativos y de la Moral: calidad, bien, mal, mejor, peor.
Los Principios Normativos, a diferencia de las reglas, se rigen por el peso asignado por el docente, dependiendo de la situación de su aula. Un docente asegura el cumplimiento de todos los principios normativos, sin embargo, puede resolver una contradicción entre principios asignando diferentes pesos a cada uno. Por ejemplo, un docente puede dedicar mayor tiempo a los conocimientos previos en una clase, al detectar una deficiencia en los alumnos al llegar al aula.
Estos son los criterios que podemos seguir para analizar nuestra práctica docente (Font, 2018):
  • ¿He enseñado mi disciplina de calidad? (Idoneidad epistémica)
  • ¿Han aprendido los alumnos con la tarea propuesta? (Idoneidad cognitiva)
  • ¿He utilizado los recursos temporales, materiales, Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC) adecuadamente? (Idoneidad de medios)
  • ¿Las tareas y su gestión promueven la implicación de los alumnos? (Idoneidad emocional)
  • ¿He realizado una gestión adecuada de la interacción en la clase que ha permitido resolver las dificultades de los alumnos? (Idoneidad interaccional)
  • ¿Los contenidos se corresponden con el currículo y son útiles para su inserción social y laboral? (Idoneidad ecológica
Las respuestas a estas preguntas guiarán a los profesores para determinar si han enseñado una disciplina con calidad, reflexionar si los alumnos han aprendido y que este conocimiento sea útil para su entorno. En la idoneidad educativa, los órganos directivos definirán estos principios normativos en donde los docentes elegirán los pesos de cada uno de ellos.
Este tipo de reflexiones son difíciles de realizar por un docente sin la capacitación pedagógica adecuada. De aquí surge la importancia de la capacitación continua del docente, principalmente aquellos sin la preparación pedagógica adecuada: Ingenieros, Licenciados, Médicos, todos ellos quienes iniciaron en la docencia por ser expertos en el área o disciplina. En la actualidad ya no es suficiente tener conocimiento del área, es necesario conocer la didáctica de mi disciplina: cómo aprenden mis estudiantes y cuáles son las teorías de la enseñanza.
La calidad académica se convertirá en idoneidad académica cuando el docente reciba los Principios Normativos dictados por sus órganos directivos; y partiendo de sus conocimientos pedagógicos, pueda asignar los pesos correspondientes a cada principio dependiendo del contexto enfrentado. De esta forma la Calidad Académica se transformará en Idoneidad Educativa y ya no será responsabilidad solamente de los altos directivos gubernamentales, sino responsabilidad de los miles de docentes frente a miles de aulas, con miles de contextos diferentes.

Acerca del autor

Rodrigo Ponce Díaz (rponce@itesm.mx) es Director de PrepaTec, Eugenio Garza Lagüera. Ha participado en el diseño curricular de la preparatoria desde el 2014 en el área de ciencias y en proyectos de Innovación Educativa en el Tecnológico de Monterrey.
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Habilidades profesionales pesarán más que los títulos universitarios en el futuro

marzo 11, 2019 0

El rápido cambio tecnológico, combinado con el aumento de los costos de la educación, ha hecho del sistema tradicional de educación superior un camino cada vez más anacrónico y arriesgado.

8 cosas que hacen los profesionales exitosos y felices
La universidad no es una pérdida de tiempo y dinero para todos. Pero hay que tener en cuenta que el futuro de los trabajos no está en los títulos. (Foto: Telemetro)
Tener una profesión es una de las principales metas de las personas, pues si posees una carrera tendrá más oportunidades de forjar un buen futuro. Al menos, eso es lo que a la mayoría nos han mencionado desde que iniciamos a estudiar. Sin embargo, en un futuro próximo no bastará con acabarlos estudios, pues también será importante que tenga habilidades  para desarrollarla.
Según la encuesta Freelancing in America 2018, las empresas valoran más la capacitación en habilidades: el 93% de losfreelancers con un título universitario de cuatro años dice que la capacitación en habilidades fue útil en comparación con solo el 79% que dice que su educación universitaria fue útil para el trabajo lo hacen ahora. Además, el 70% de los freelancers a tiempo completo participó en el entrenamiento de habilidades en los últimos seis meses, en comparación con solo el 49% de los trabajadores dependientes a tiempo completo.
La quinta encuesta anual, realizada por la firma de investigación Edelman Intelligence y comisionada por Upwork y Freelancers Union, encuestó a 6,001 trabajadores de Estados Unidos.
Este nuevo dato apunta a algo mucho más grande. El rápido cambio tecnológico, combinado con el aumento de los costos de la educación, ha hecho del sistema tradicional de educación superior un camino cada vez más anacrónico y arriesgado. El costo de una educación universitaria es tan alto ahora que hemos alcanzado un punto de inflexión en el que la deuda incurrida a menudo no se ve compensada por el potencial de ganancias futuras.
Sin embargo, con demasiada frecuencia, los títulos aún se consideran sellos de competencia profesional para toda la vida. Tienden a crear una falsa sensación de seguridad, perpetuando la ilusión de que el trabajo, y el conocimiento que requiere, son estático. Cuando no lo es.
Un informe del Foro Económico Mundial de 2016 encontró que "en muchas industrias y países, las ocupaciones o especialidades más demandadas no existían hace 10 o incluso cinco años, y el ritmo del cambio se acelerará".
Y los datos recientes de Upwork confirman esa aceleración. Su último índice de habilidades encontró que "el 70% de las habilidades de más rápido crecimiento son nuevas en el índice". Asimismo, señala, que se espera que el cambio siga llegando. El Foro Económico Mundial cita una estimación que encuentra que el 65% de los niños que ingresan a la escuela primaria terminarán en trabajos que aún no existen.
  • Nuevas opciones de educación no tradicionales
El futuro del trabajo no será sobre títulos. Cada vez más será sobre habilidades. Y ninguna universidad puede aislarnos de la imprevisibilidad de la progresión tecnológica y la interrupción.
Los freelancers, el segmento de más rápido crecimiento de la fuerza laboral, se dan más cuenta que la educación no se detiene. Es un proceso que dura toda la vida, y tienen casi el doble de probabilidades de volver a formarse.
Cada vez más, las empresas se están poniendo al día. Google, por ejemplo, solía preguntar a los solicitantes por sus Calificaciones escolares y transcripciones universitarias; sin embargo, como ha explicado Laszlo Bock, su jefe de contratación, esas métricas no son indicadores valiosos del desempeño de un empleado. Como resultado, Bock le dijo a The New York Times hace unos años que la proporción de empleados sin educación universitaria en Google ha aumentado con el tiempo.
Stephane Kasriel, CEO de Upwork, resalta que la universidad no es una pérdida de tiempo y dinero para todos. Pero si hay algo que tenemos que tener en cuenta es que el futuro de los trabajos no está en los títulos.
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¿vale la pena formar estudiantes con un nivel de especialización alto en un área que tal vez ya no estará vigente cuando este se gradúe?

marzo 06, 2019 0


La especialización es algo que ya no nos cuestionamos, pero deberíamos. Los empleadores esperan profesionales con skills específicas para desempeñarse en nuevos rubros que surgen y cambian cada vez más rápido.
Bajo este contexto, ¿vale la pena formar estudiantes con un nivel de especialización alto en un área que tal vez ya no estará vigente cuando este se gradúe? ¿Qué estamos haciendo para cerrar la brecha entre la velocidad con la que las universidades producen graduados y el corto tiempo en la que un área profesional se renueva o desaparece?
Los empleadores ya sienten el impacto de los efectos provocados por esta brecha, en Reino Unido, 77% de ellos piensan que los graduados no fueron capacitados adecuadamente para desempeñarse en su ambiente laboral, en Estados Unidos aproximadamente 70% piensan igual y en México un 58% también coincide.
¿Qué les está faltando a los graduados universitarios para empatar con las necesidades de los empleadores? Expandir el conjunto de habilidades desarrolladas en la carrera. Para entender mejor las debilidades del enfoque educativo actual, necesitamos un breve repaso de cómo se ha desarrollado en el últimos siglo.

De lo ecléctico a lo específico

La especialización como enfoque educativo y profesional no lleva tanto tiempo en vigor, tomando en cuenta que las universidades más antiguas tienen más o menos 500 años, hemos pasado más tiempo con perfiles “híbridos” que especializados.
Apenas hasta el siglo XX dejó de ser común que los científicos fueran también filósofos, lingüistas o hasta artistas gráficos. Esta previa generación de personas de ciencia interconectaban entre diferentes disciplinas, eran capaces de adquirir y producir conocimiento de una variedad de campos, como la biología, la ética, la filosofía y el lenguaje, por ejemplo.
La revolución industrial introdujo la necesidad de ser más concretos al momento de delimitar las características y aptitudes de los profesionales en diversos campos, las tareas se volvieron más prácticas, y la educación también.
La mayoría de los científicos hoy en día tienen tantos campos de especialidad y subespecialidades que volverse experto en un campo requiere mucho tiempo y dedicación, tanto que los conocimientos y habilidades de tronco común desaparecen en favor de conseguir contenidos especializados.
Como resultado, tenemos profesionales que saben mucho de un tema pero carecen de las capacidades para ejercer su oficio a cabalidad, como científicos sin los conocimientos para comunicar eficientemente sus hallazgos, creativos que no tienen las habilidades de management para administrar su agencia, maestros que no saben identificar signos de depresión o administrar primeros auxilios en caso de una emergencia.
Una de las creaciones más problemáticas del siglo XXI es la del experto incapaz, ante esta área de oportunidad en la forma en que entendemos la especialización de los profesionales, ¿qué estrategias han desarrollado las universidades para ofrecer un perfil más completo sin los niveles de especialización exigidos por el mercado laboral?

Una educación para la adaptabilidad

La skill más importante que se ha perdido en una agenda educativa totalmente enfocada a la especialización es la adaptabilidad. Los profesionales necesitan ser capaces de generar soluciones rápidas en sus campos de trabajo y estas no siempre van a pertenecer a un solo grupo de conocimientos.
Las universidades ya están haciendo esfuerzos para desarrollar iniciativas y programas flexibles que formen graduados listos para ser excelentes en su área de conocimiento elegida, sin estar por debajo de la norma en las habilidades complementarias de su oficio.
El aprendizaje multidisciplinario y currículum basado en contenidos se enfoca en planes que abarcan todas las disciplinas principales y complementarias de un área de trabajo relacionado con el emprendimiento.
El aprendizaje por propósito es similar al aprendizaje basado en problemas, motiva a los estudiantes a escoger objetivos, no carreras, y escoger el set de herramientas que los habilitará mejor a alcanzar esos objetivos.
El aprendizaje de por vida o lifelong learning parte de la idea de que un estudiante no puede prepararse para toda su vida profesional en tres o cuatro años, ni tampoco puede depender de una sola institución para brindarle todas las herramientas que necesita para desempeñarse en el ámbito profesional.
Este enfoque pone al estudiante en el centro de su proceso de aprendizaje el cual debe administrar por sí mismo con todos los recursos a su disposición y en todo momento, ya sea recién salido de la universidad o 20 años después de haberse graduado.
Los MOOC y las microcredenciales son otra estrategia con la que las instituciones educativas pretenden atacar ese punto ciego en la educación especializada, a través de la acreditación de programas breves complementarios que ampliarán la perspectiva profesional de los educandos.
La educación está pasando por un época de cambio importante, su capacidad de adaptarse a las necesidades de un mercado laboral que evoluciona a pasos agigantados es crucial para la capacitación del recurso más importante de las empresas a nivel global: el capital humano.
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